jueves, 26 de abril de 2007

La Primera de Mis Historias

Si, es cierto, te prometí que te escribiría, el día que nos separamos envueltos en llantos te prometí que te escribiría, que nunca te olvidaría, y que nunca dejaría de esperarte .Pero como el temporal, que estación a estación va cambiando, las personas también cambian, y esta vez la ruleta dio con mi nombre. Parece imposible que una persona cambie si no es por que ella misma quiere, pero es curioso ver a veces como las circunstancias deciden por uno mismo rechazando cualquier intento de fuga. La llave del cambio es arrojada a las profundas aguas del océano para no volver a ser descubierta, para que forme parte del infinito y oscuro paisaje que encierra el fondo del mar. A veces pienso que si nunca nos hubiéramos separado todo habría sido distinto, quizás ahora mismo tendríamos como cualquier familia "normal" una casa compartida, con su coche, los niños, y si no tenemos suficiente con ellos, alguna que otra mascota. Pero esta visto que las cosas no fueron así, te dije cosas de las q matan por dentro, pero no te mataron a ti sino a mi, fui un estúpido creyéndome dueño de la palabra y de la verdad, nunca debí haberlo hecho, cada día me odio mas, y de vez en cuando me viene a la cabeza la idea del suicidio, de dormir y no volver a despertar. Al principio me daba miedo, y hasta pensaba que era una cobardía suicidarse, pero poco a poco, día a día, la palabra suicidio acabo adquiriendo otro significado en mi mente, LIBERTAD. Me decidí hacerlo hace mucho tiempo, tu ya tienes una vida hecha, pero a mi no me queda nada por vivir, cada hecho feliz acontecido en mi vida se convierte en un oscuro y profundo recuerdo del que ya no quedan mas que las migajas que se lleva el viento. Dentro de mi solo queda el odio, un odio dirigido hacia mi mismo por no haber podido integrarme en lo que es considerado "normal" socialmente, no haber conseguido una familia de nombre y falsedades continuas. Pero eso ya se acabó, ya solo queda el respiro aliviador de la cuerda que tengo atada alrededor del cuello. Expondré mi cuerpo muerto sobre el rojizo ladrillo lanzándome por mi ventana. Tan solo quiero que sepas que esto no fue culpa tuya, no quiero q te martirices pensando y dándole vueltas a lo nuestro, solo espero que con esta acción cicatricen todas las heridas que guarda tu corazón, que tantas veces apuñale. Y aquí me despido, no antes sin aclarar que no es que las cosas podrían ser mejor, no es eso, es sencillamente que las cosas no tendrían que ser la mierda vomitiva que son, y por eso tiro la toalla. Me han tocado todos los desperdicios que vosotros creasteis. Ojala no sintiera el asco que os tengo, pero ya esta casi solucionado. Adiós amigos, mañana me veréis en los periódicos o en las noticias, pero ni si quiera me dedicareis un ligero suspiro.

No hay comentarios: